INICIOS
Corría el año 1.924 cuando llegó a Sanlúcar de Barrameda, procedente de su pueblo natal La Fragua (Soria), un niño de tan sólo 13 años, que…¡sabe Dios! si en aquellos trenes de la época y con un recorrido tan largo pudo “celebrar” más de un cumpleaños desde que saliera de sus frías tierras castellanas hasta llegar a las soleadas tierras de Cádiz.
Por equipaje traía lo puesto y por compañía la ilusión de poder encontrar un trabajo que le proporcionara algunos medios económicos para seguir enfrentándose a la dureza de la vida. Y lo encontró. En un ultramarinos.
Con ello Balbino Izquierdo Aldea se unía, así, a la gran colonia de hombres y mujeres que procedentes del norte de España (fundamentalmente montañeses) trabajaban en éste tipo de establecimientos tan de Cádiz y su provincia.
Ilusión, trabajo, experiencia y una madurez propia de un adulto cuando sólo era un adolescente hicieron que Balbino Izquierdo (tras pasar por distintos establecimientos del ramo) terminara regentando la tienda de ultramarinos a la que había dedicado los últimos años mozos de su vida para, posteriormente, convertirse en el propietario de la misma.
En su afán por seguir avanzando acomodó a sus características personales la tienda de ultramarinos y el bar o tabanco que solía ir parejo o anexo, dándole su propio sello con la colaboración de una sanluqueña, Mercedes Guzmán, su fiel y leal compañera y madre de los seis hijos que el matrimonio aportó.


