SEGUNDA GENERACIÓN

Los cuatro hijos varones (Balbino, Joaquín, Antonio y Elías), a medida que acababan su escolarización se incorporaban al negocio familiar efectuando el reparto a domicilio, el mostrador del bar, luego el ultramarinos y en medio, tostar café. El olor a café recién tostado era una faceta que de “el almacén de Balbino” no olvidan los que tienen cierta edad porque Balbino fue el “Rey del café”, calificativo que se ganó a pulso.

Aunque el ultramarinos era conocido por vender de todo, desde una canica o bolindre hasta una soga o cuerda gruesa de esparto, pasando por agujas, hilos, artículos para la pesca, etc... no menos conocido fue su vino tinto. El barecito se especializó en vino tinto. Un vino que no era de gran calidad pero que estaba al alcance de las clases menos pudientes y que, en definitiva, fue la génesis del gran establecimiento hostelero actual, ya que del tinto se pasó a la manzanilla acompañadas de tapas de exquisitas chacinas.

El tiempo pasaba, vinieron nuevos tiempos y nuevas formas de vender. De las pequeñas tiendas de alimentación que atendían personalmente al cliente se paso al trato despersonalizado y al producto envasado propio de los supermercados y de las medianas superficies. La tienda de  ultramarinos no podía competir con aquellos gigantes y hubo que ingeniárselas y transformarse si se quería permanecer y sobrevivir.

Había que buscar una alternativa a la tienda de ultramarinos para poder seguir creciendo. Se tomó la trascendental decisión de quitar el mostrador de alimentación para ampliar el bar aunque dejando, todavía, un pequeño rinconcito para que Balbino Izquierdo pudiera pasar sus últimos años de vida laboral con lo que él siempre había hecho…vender con esmero sus productos.

Su jubilación supuso la entrega del destino y de las riendas del negocio a la segunda generación de los Izquierdo que no dudaron en transformar, en su totalidad, el bar en una Taberna típica.

Una Taberna decorada con sumo gusto a base de fotografías de la Sanlúcar de los Siglos XIX y XX, así como de temas taurinos, pero donde lo más importante era la cocina y el trato agradable y amable a sus Clientes.

Casa Balbino Casa Balbino